martes, 17 de marzo de 2020

Bosques y bosquetes

Las "alamedas".
En esta zona y otras de Zamora llamamos negrillo al olmo, nunca he sabido la razón; tal vez sea por su corteza y su estampa oscura, o quizás por la densa sombra que dan estas arboledas. Las negrilleras, comúnmente llamadas aquí alamedas, fueron no hace muchas décadas, numerosas. Algunos de los olmos alcanzaban casi 20 metros de altura y unos 2 metros de diámetro al nivel del pecho, y tenían entre 45 y 60 años, cuando fueron cortados o bien murieron a causa de la grafiosis.

Las más importantes y viejas se hallaban: una, la más grande, en la calle "del ti Pepe"(amarillo),  que todavía existe en casi toda su extensión, y dos en la calle antiguamente llamada Onésimo Redondo, que fueron taladas.
De éstas dos últimas, una fue roturada para crear huertos de cultivo, a finales de los 80; se hallaba exactamente enfrente de la plaza-jardín de esa calle, lindando con el camino que lleva a los linares y "la Cortina"(verde).  Fue eliminada antes de que la grafiosis comenzase a afectar a los individuos más altos y viejos, que fueron los primeros en perecer con la epidemia.
La segunda fue eliminada para la construcción de unas naves a finales de los 90. La cortaron cuando los grandes negrillos ya llevaban varios años muertos, y solo conservaban las hojas los medianos o pequeños (azul).
1977-83*

La de la calle del "ti Pepe" fue, aparentemente, la primera en sufrir la grafiosis, allá por el año 90. Recuerdo ver que tres o cuatro individuos, los más altos del pueblo, se secaron años antes de la explosión generalizada que afectó a todos los árboles de más de 5 ó 6 metros, y que llegaría hacia el 93-94. Había además un par de ejemplares de alamo blanco muy añosos, aunque ligeramente más bajos que los negrillos; uno al principio de la calle del ti Pepe, mezclado con los olmos, y otro individuo aislado y más alto en la antigua calle General Sanjurjo, en una finca privada.
Aún más antigua era otra alameda que había detrás del Tele-club, de la que solo he oído, y que desapareció tal vez en los años 70. En la foto se aprecia.

Actualmente, como ha sucedido a lo largo y ancho de Castilla y España, el reducido número de negrilleras que quedan se limitan a individuos jóvenes, que inexorablemente mueren por el hongo cuando llegan a una altura de unos 5-6 metros. Afortunadamente, en estos reductos los retoños de negrillo se reproducen a mayor velocidad de la que se secan los individuos mayores, con lo que aparentemente no se van a llegar a extinguir totalmente, y queda la esperanza de que algún día desarrollen inmunidad a la enfermedad.
La madera de olmo es ligera y resistente, y se empleaba fundamentalmente para hacer carros, arados y otros aperos, además de vigas y "tijeras" de tejados, y las más grandes y rectas se destinaban a las vigas de lagar en las bodegas donde se hacía vino.


La alameda de Villar.
La más grande concentración arbórea aparte del propiamente llamado monte se hallaba en lo que se conoce como Villar y La Barca. Debió de ocupar una extensión de unas dos hectáreas, y constaba fundamentalmente de negrillos, álamos blancos y chopos, entre zarzas y algún espino, y otros arbustos. Se extendía en su mayor parte por la margen sur del arroyo del Regato, y en menor medida al otro lado del arroyo, en la margen del norte. Tuvo que ser un paraíso para aves pequeñas y medianas, así como reptiles y mamíferos pequeños. Incluso existieron allí especies actualmente extintas, como la oropéndola.
Fue talada y el terreno roturado en su mayoría a mediados de los años 80, para crear tierras de cultivo. En concreto, todos los árboles de la margen sur desaparecieron, y sólo quedó un pequeño grupo de chopos en la parte norte que subsiste en la actualidad (no aparecen en el mapa fotográfico de 1945-46, están por primera vez en el de 1956-57), aunque algunos ejemplares se han secado, y otros están perdiendo su vigor, probablemente por su avanzada edad.
*Año 1945-46. Rojo: arboleda actual. Azul: poza. Verde: Arboleda en aquel tiempo. Gris: trazo del camino actual, que no existía.


*Mapa 1977-83. Verde: alameda desaparecida. Naranja: alameda actual. Amarillo: Poza de la Barca.

*Foto actual








Pinar del Camino de Santa Marta. Varios han sido los incendios que han afectado al monte de El Raso, compuesto por encinas y carrascas, y todavía se ven muestras de ello en los árboles secos. Hacia el mes de julio de 1998 uno de esos incendios avanzó desde la carretera de Santibáñez a Camarzana y llegó a este pinar de pequeña extensión que se hallaba en el llamado camino de Santa Marta, al oeste del término municipal. Lamentablemente, se quemó por completo. Era el segundo pinar de Brime en extensión, tenía una edad estimada de casi 40 años, y albergaba una pareja de ratoneros comunes y dos de azores, además de palomas torcaces y algunas rapaces nocturnas.

El pinar de las Cañaveras y Cuernabirón.
Es el pinar más grande, tiene dos subespecies de pino negral o resinero. La parte más antigua tiene actualmente entre 50 y 60 años, se plantó en lo que se conoce como Cañaveras, la Chana y la Despedrada.

En una segunda fase, a mediados de los 90, se plantó la meseta de la Chana, donde antiguamente se cultivaba cereal, y la vaguada que va de la Chana a Cuernabirón. La extensión actual conjunta debe de ser de más de 15 hectáreas.



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